Hace ya algún tiempo que se anunció la compra, una de esas compras que hace correr rios de tinta (o eso creía yo). Los enemigos/competidores afilando el colmillo y los partidarios cantando loas y alabanzas (yo soy de los primeros).
Al final creo que no ha llegado la sangre a los rios de tinta (al menos no ha habido tantos rios de tinta) pero ayer me encontré con una lectura interesante al respecto
“Microsoft plans for skype” nada más y nada menos que referido por Tom Eggenmier y nada más y nada menos que en el New York Times.
Para los que me conocéis ya sabéis que ni Microsoft, ni Skype son mis empresas favoritas, no porque carezcan de meritos que sin duda los tienen, sino por algunas cuestiones fundamentales y la principal es que ambas, en general y salvo excepciones, no gustán de los estandares y prefieren usar y desarrollar protocolos propietarios y grupos cerrados de usuarios.
Microsoft durante un tiempo fue el rey de la mensajería instantanea con su Messenger (el rey al menos en España) pero, al igual que otros actores en este mercado basó su estrategia en cerrar el grupo, como si en el correo electrónico de hotmail, solo se hubiera podido mandar correo a usuarios de hotmail y no de terra. ¡A que suena absurdo!!!!!
Pues los usuarios del mundo aceptaron que la mensajería instantanea “debía” ser así, algunos locos nos empeñamos en difundir que otro mundo es posible y que, al igual que en el correo electrónico, un protocolo común jabber que permita grupos interconectados. En este caso la pelea era entre los grandes gallos del corral y todos jugaron a lo mismo (AOL instant messenger, Yahoo que no siempre los malos son los de Redmon).
El caso es que esta forma de actuar, si bien en principio estableció una cierta competencia y un ecosistema de clientes multiprotocolo… al final congeló la innovación en los servicios de valor añadido y de innovación en torno a los “grupos cerrados” así que la siguiente generación se comunica por Tuenti o Facebook y los desarrolladores de estas plataformas, en vez de reutilizar y aprovechar las facilidades de comunicación de la mensajería instantanea han seguido esa filosofía de “grupos cerrados” aunque con cierta simpatía y facilidad de interconexión (que no de integración) en la que nuevamente perderemos los usuarios (y a la larga esas empresas).
Y aunque aparentemente me haya ido del hilo Skype ha apostado por ese modelo, abierto en lo aparente, y aquí debo reconocer el merito de su buen soporte a Linux y otras plataformas, pero cerrado en el nucleo, que los demás se integren conmigo, sean los grandes fabricantes de telecomunicaciones como Alcatel-Lucent, Siemens o Cisco que obviamente no han caido en la trampa (y en este caso los daños caen en ambos lados, empresas que no pueden usar Skype salvo con gadgets en forma de pasarelas y Skype que no entra de forma amplia y soportada en el mercado corporativo).
¿Skype y Microsoft juntos?
Mientras sigan basando sus ventajas en que los demás se integren y en alejarse de los estándares tengo poco que opinar.
