En los últimos tiempos, las palabras que más oigo/leo son #sol y #primaderiesgo pero de eso hablo ampliamente en otro de mis blogs, otra palabra repetidísima es innovación y para eso tengo turboinnovando así que esta página se me ha quedado casi sin palabras.
Pero para eso están las vacaciones, para relajar el cuerpo y la mente, lo cual en mi caso lleva indefectiblemente a establecer nuevas conexiones.
Tengo tiempo para leer, hablar con la familia y los amigos, tiempo para ver anuncios, navegar libremente por internet y como novedad de twitter, tiempo para leer todos esos favoritos que marco, pero que difícilmente puedo revisar.
Una de las cosas que me suele pasar también en vacaciones, es que refresco conexiones que tenía olvidadas, viejas notas, proyectos aparcados por la vorágine del día a día y como no, hago balances que me llevan a nuevas/viejas conexiones.
El caso es que la palabra mágica que espero alimente este blog y mi mente durante unos… días, semanas… es esa otra palabra fetiche, “redessociales”, una palabra que lo mismo explica las revueltas de Egipto, que la matanza de Oslo y en el ámbito empresarial el éxito o el fracaso de las grandes corporaciones.
El caso es que Internet es una fuente maravillosa de información, pero como suelo insistir la verdadera MARAVILLA de Internet es que permite recibir información y EMITIRLA. En el caso de las redes sociales, llevo muchas horas de recepción, lectura y conversación, on-line y off-line, y creo que ha llegado la hora de ponerlas negro sobre blanco, para que al compartirlas me ayuden a seguir conectando conexiones.
