Karma, causalidades y otras banalidades

Hoy es el cumpleaños de una persona, una persona que no debo nombrar ni enlazar desde aquí porque sería considerado un acto de agresión por su empresa, pero al ver en Linkedin su cumpleaños me he acordado de como la conocí y como eso acabó ayudando a que trabajara en su actual empresa donde es una pieza muy importante del equipo.

En masscomm siempre tenía muuuuuuuuuuucho trabajo, más del que podía hacer y me costó mucho entenderlo y asumirlo. Llegar a ese punto en el que paras antes de estar agotado, o pasas a una tarea importante aunque no sea urgente.

Dentro de ese contexto para mí, las reuniones de fabricantes eran sagradas, poco prácticas a veces, pero sagradas, si además eran en el extranjero y había problemas con el roaming y dejaba de sonar el teléfono dos días… yo daba saltos cuanticos hacia el futuro de mi empresa y de mi vida. Gente de diferentes paises, mercados, departamentos… una dosis de diversidad y perspectiva en vena. Además al resto de mis compañeros del equipo directivo no les gustaban por el idioma y por parecerles poco prácticas, así que era de las pocas cosas que no discutíamos.

Otra de las cosas que intentaba cultivar era el asistir a eventos, si, además de organizar nosotros muchos eventos, intentaba encontrar tiempo para asistir a los eventos de otros:

  • para mejorar los que yo tenía que hacer
  • para conocer a gente que no conocía
  • para encontrarme con mis clientes y proveedores en terreno neutral y así conocer mejor a gente que ya conocía

A esta persona lo conocí en un evento que la competencia, en este caso Enterasys, organizó en Logroño, en primer lugar porque en mi primer campamento (ya sabéis quince dias fuera de casa) se me quedó grabada la frase de un monitor ateo y alternativo él, que cuando le preguntaron en una excursión porque se sabía las cancioncillas de excursión de los coles religiosos contestó “Hay que conocer al enemigo”

El caso es que a ese evento, no solo asistí yo, sino lo que no era tan frecuente, obligué a Miguel (a este supongo que basta con que no ponga el link) a asistir conmigo. Un evento de Networking en Logroño no tuvo mucho asistencia, pero aprendí que el personal de Enterasys es España eran grandes profesionales y estaban muy cerca de sus clientes, con lo cual eran muy dificiles de desbancar en clientes en los que estuvieran ya posicionados.

También asistió un gran profesional, que había sufrido la absorción de Cajarioja, fuimos amables y cordiales, aunque no teníamos trabajo para él, ni teníamos previsto tenerlo en muuuuuuucho tiempo, y el entendió que Grupo Osaba era muuuuuuucho más que unas tiendas y un almacen.

Unos años después, los caminos de ambos se cruzaron y estoy seguro que si, ambas partes, no hubieramos ido a aquel evento de Enterasys y no nos hubieramos tratado con sana y respetuosa curiosidad, ambas partes habrían salido perdiendo.

Me considero alguien muy esceptico y que tengo bastante manía a las explicaciones acientificas y seudomágicas llenas de palabrería orientalista, pero no se me ocurre otra  palabra que buen Karma, para explicar la gran cantidad de causalidades maravillosas que me pasan últimamente.

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