Siempre que alguien me pregunta por mi vida profesional, si estoy agusto, sino estoy agotado… una de las cosas que siempre me viene a la cabeza y a la boca (aunque no necesariamente en este orden) es que mi actual trabajo me permite relacionarme con un montón de gente muy interesante.
La parte de la gente de mi empresa es muy gratificante, pero el sentirme parte de un equipo cojonudo donde nos divertimos trabajando, no es nada nuevo para mi, la última vez es la mejor, pero casi siempre me ha pasado.
La parte más novedosa para mi es la de tratar con muchos clientes y muchos proveedores y en ambos casos el trato humano (por supuesto además de los negocios) es la parte de la que más aprendo y por tanto de la que más disfruto.
Así que en mi afán editorial he decidido abrir una categoría donde dar pinceladas (o brochazos) de gente que estoy conociendo y voy a empezar por un tipo con el que estuve ayer y que tiene bastantes cosas en común conmigo, Javier Bustos.
Para empezar tengo que confesar que le he tratado poco pero desde el primer momento me cayó muy bien. Ejjjjjjjjjjjjjjjjjjque es madrileño como yo, además emigrante (yo a La Rioja y el a Málaga) y un poco “chuleta” (bueno en este caso yo creo que el es un poco más chuleta que yo).
Dirige el departamento de centralitas de un mayorista, en el que su departamento a pesar de hacerlo muy bien es una motita de polvo frente a los omnipresentes móviles.y aunque realiza tareas de gestión muy comerciales tiene un fuerte acento madrileño y un fuerte “deje” técnico.
Nuestra visión del negocio es bastante parecida aunque fuertemente matizada por la empresa en la que estamos y por los fabricantes con los que trabajamos, alguno de esos fabricantes en común pero nunca nos hemos visto como competidores.